No. 409

15 de Febrero de 2009

política@ochocol.com

 

El PAN, entre pleitos y traiciones

Por Alfonso Javier Márquez

La renuncia de Gómez Mont al Partido Acción Nacional deja en evidencia la profunda división que existe al interior de ese partido. Ya no es parte de los procesos normales que ocurren siempre después de un proceso electoral en el que el aun partido en el poder se ve desfavorecido. Ya no es un reacomodo de fuerzas políticas como el que siempre ocurre, ahora el asunto es mas serio, de mas alto nivel y de consecuencias aparentemente irreversibles. La fractura al interior de Acción Nacional es fuerte. La salida de Fernando Gómez Mont, hombre cercano al presidente de la república, Felipe Calderón Hinojosa, del PAN envía un mensaje fuerte y claro a los panistas que se están desviando del camino, de la filosofía de ese partido y de toda ética y vergüenza. ¿Cómo puede ser posible que hace menos de tres años el partido con el que ahora pretenden alianzarse era su peor enemigo?, ¿acaso olvidaron que tras la palabra «presidente» los perredístas siempre añadían la palabra «espurio »?. Los panistas dicen que es son procesos naturales que haya corrientes de diferente pensamiento al interior de todos los partidos y no mienten. Cuando mienten es cuando pretenden hacer parecer que lo que ocurre hoy en el PAN es parte de esto. El rompimiento entre las partes no es por la alianza que pretenden algunos con el Partido de la Revolución Democrática, esta es solo la gota que derramó el vaso de agua de un asunto mas añejo movido por el reparto de las posiciones en el poder en las que los tradicionales han venido recuperado espacio desde finales del sexenio de Vicente Fox, no solo en el panismo nacional, sino en todas las entidades donde este partido es fuerza política representativa. El mensaje que envían los panistas tradicionales a los antagonistas (integrado por yunques, neo panistas, y otras corrientes nuevas) es en el sentido de que no hay limites para llevar el pleito entre las corrientes hasta donde sea, incluso hasta perder al propio presidente de la militancia de ese partido. La actitud de los panistas que se quieren ligar al PRD en procesos electorales estatales deja en claro que o hay en el PAN quienes perdieron la esencia de su partido o la desesperación por las derrotas por los últimos procesos electorales los hizo olvidar todas las ofensas y desaires surgidos raíz de la derrota de Andrés Manuel López Obrador. Aunque no podemos dejar de considerar la otra versión que corre entre las filas blanquiazul en el sentido de que Gómez Mont renunció al PAN por cuenta propia y sin consultar al presidente de su retiro tras el ataque verbal que sufrió durante la sesión del consejo panista en Oaxaca por oponerse a la alianza «anti natural» con el partido del sol azteca. El origen de la escisión del PAN está claro, lo que no se sabe exactamente es la desembocadura mas reciente del conflicto. Lo cierto es que hay un problema mayúsculo al interior de ese partido que se ve de difícil solución, en particular porque quienes son las autoridades con capacidad de poner orden son protagonistas del conflicto y actores centrales del mismo.