FIESTA BRAVA
 
Federico Pizarro deja el hospital

Tras la cornada sufrida el domingo en la Nuevo Progreso, el diestro mexiquense regresa a casa para su recuperación

Mónica Mariscal | OC.
Fue dado de alta el torero Federico Pizarro, quien se encontraba internado en el hospital El Carmen, tras sufrir una cornada en el muslo derecho que lo mandó directo a cirugía el domingo pasado.
Pizarro, de 39 años de edad, quien fuera cornado por un toro de regalo concedido la tarde del domingo en la Plaza de Toros Nuevo Progreso, declaró al salir del hospital que su herida bien valió la pena, pues además de la oreja que obtuvo por su actuación, dijo que el cariño que el público le mostró no tiene punto de comparación.
«Fue una cornada que cambié con muchísimo gusto, porque la tarde del domingo para mí era una tarde clave tanto en el ámbito profesional como personal y gracias a Dios pude cambiar aunque sea con mi sangre, el cariño de la gente».
Esta es la primera corrida que protagoniza Pizarro en Guadalajara desde que inició el año, misma que fue a beneficio de la Fundación Los Ángeles Taurinos, A.C., ya que en noviembre de 2009 el matador se presentó también en la Nuevo Progreso, pero asegura que en aquella ocasión no le fue posible mostrar al verdadero matador, por lo que no podía desaprovechar su segunda oportunidad para conquistar al público tapatío.
«Para mí, era muy importante poderme mostrar ante la afición, el domingo me costó mucho trabajo en mis dos primeros toros, pero gracias a Dios pude contar con el toro de regalo y tuve que echar toda la carne al asador, regalarle ese toro a la afición y triunfar aunque hubiera salido herido».
El médico cirujano Víctor González Camarena, quien atendió a Pizarro desde el momento del incidente hasta ayer que fue dado de alta, explicó que la herida desgarró gran parte del músculo de la pierna derecha, por lo que tras controlar el sangrado que fue leve, se esterilizó la parte afectada y por medio de una cirugía que duró cerca de hora y media se unieron los tejidos con varias suturas.
González Camarena fue auxiliado en todo momento por el cirujano Ernesto Delgado y el anestesiólogo Enrique Zerón, quienes explicaron que de no haberse atendido a tiempo la herida pudo haber causado un daño mayor pues coincidieron en que cualquier cornada resulta grave si no se atiende correctamente.
Esta es la décimo segunda vez que Federico Pizarro recibe una cornada, pero aseguró que comparándola con las once anteriores, ésta no resultó tan grave, pues ha tenido peores.
El torero regresó al Estado de México en donde recibirá terapia de rehabilitación durante los próximos 10 días y espera estar de regreso en los ruedos a más tardar en los siguientes 20 días, por lo que sólo se perdería dos corridas de su temporada; por lo pronto, hoy lo sustituye el jalisciense Humberto Flores en la Plaza de Toros de Tuxtla Gutiérrez.
Federico Pizarro reiteró su agradecimiento con la afición tapatía y dijo estar seguro de que el triunfo obtenido en este lugar es un buen augurio para lo que resta de su carrera. Y agregó: «Valió la pena, estoy agradecido con Dios porque estoy bien, porque en esos momentos uno pone en riesgo muchas cosas».




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