La fabricación de muebles en Ocotlán, principal actividad productiva, atraviesa por uno de sus peores momentos económicos Bruno Acuña | OC
Ocotlán, al igual que la mayor parte del país, se ve inmerso en una crisis económica que se ha agudizado en los últimos meses al coincidir varios factores adversos, como el cierre de empresas del ramo mueblero y la reducción en el envío de remesas a gente que vive en las colonias marginadas.
En los últimos cinco años han disminuido drásticamente, hasta en un 50% las ofertas de empleo y al mismo tiempo crece la economía informal, no como una alternativa segura de mediana sobrevivencia, sino como la única opción de generar mínimos ingresos a los que no tienen trabajo.
Por todas partes se ven los comercios informales, en la vía pública a través de tianguistas y ambulantes y hasta en las propias viviendas que operan como tiendas en todo el municipio.
Paisanos. A estas actividades se suman no sólo los desempleados, sino también lo hacen familiares de personas que radican en Estados Unidos y que desde hace poco más tres meses dejaron de recibir dólares de los paisanos, debido también a la recesión que padece aquel país.
«Cada mes me mandaban de 1,000 a 1,200 dólares, entre todos mis hijos, pero dicen que ya no están trabajando todos los días y ahora sólo recibo 500 dólares», refiere María Esther Zúñiga Gómez, de 63 años, quien tiene 4 vástagos radicando en Chicago y aquí debe pagar renta, comida y sus medicinas pues es hipertensa y el IMSS no siempre se los provee.
Para no verse afectada, ella puso un puesto semifijo en la sala de su casa y ahí vende discos piratas, se arriesga a que le decomisen la mercancía en caso de ser sorprendida por las autoridades encargadas de perseguir el ilícito que representa tal vendimia.
Piratería. Ropa, juguetes económicos y discos compactos piratas son artículos que se ofertan al por mayor en toda la ciudad, al tiempo que los cibercafés y pequeñas tiendas de abarrotes también han invadido la mayoría de colonias en Ocotlán, cuyos propietarios son por lo general desempleados.
Soledad Díaz Lomeli, trabaja en una casa de cambio que se encuentra cerca del Mercado Juárez y refiere que esta empresa al igual que la mayoría de las que se ubican en Ocotlán en los últimos tres meses, ha visto disminuido el cambio de moneda extranjera por pesos, en más de un 50%.
A su vez la Asociación de Fabricantes de Muebles de Ocotlán (AFAMO) reporta una disminución de más de 50% de su producción en los últimos tres años y en este momento tiene cifradas sus expectativas de mejoría en las ventas que con motivo del periodo decembrino efectúen de aquí a fin de año.
Estos meses junto a las dos exposiciones que se llevan a cabo dos veces al año, se espera un repunte a raíz de la participación de compradores de varias partes de la República para que, con sus pedidos, reactiven la economía y en consecuencia se hagan contrataciones de personal.
Mientras que en el sector mueblero por lo menos la mitad de fabricantes han dejado de operar en el último año, la Cámara de Comercio de Ocotlán paradójicamente no reporta cierres de negocios registrados en esta organización, pero sí constata un incremento considerable del comercio informal.
De capa caída. El dirigente de la Canaco, Juan José Estrada Barba, señaló la importancia de impulsar el comercio local y procurar su ordenamiento, ya que día con día esta actividad pasa a ocupar un lugar más preponderante en la economía municipal debido a que gradualmente se suman más personas a la misma.
Pero al dirigente de esta organización lo que más le preocupa en este momento es la actitud de las autoridades federales tanto en materia fiscal como ambiental.
Como ejemplo refiere las revisiones que en los últimos días efectúan la Secretaría de Hacienda y la Semarnat para auditar comercios formales y talleres de muebles a los que por lo general aplican fuertes multas o clausuran por aspectos irregulares mínimos que les detectan.
Temor. Asegura que con este tipo de acciones se está atemorizando y por lo tanto obligando a cerrar a muchos comerciantes establecidos y que por cierto son los que generan impuestos y sostienen al país.
Hasta hace mediados del siglo pasado, Ocotlán tenía una vocación agrícola y ganadera así como manufacturera en el área del calzado, sin embargo ésta gradualmente se comenzó a inclinar hacia la industria a partir de la llegada de importantes empresas a la población, como Nestle y después Celanese.
Sin embargo en los últimos treinta años la fabricación de muebles pasó a ser la principal actividad productiva, contando actualmente entre negocios caseros y grandes fábricas que hasta hace dos años sumaban cerca de 300, pero que gradualmente han ido disminuyendo.
Comercio. A la par de la elaboración de muebles, un amplio número de comercios se establecieron en toda la cabecera municipal y ante el declive que ha registrado desde el año 2000 la industria mueblera, la vocación económica se dirige precisamente hacia el pequeño negocio formal e informal, según investigadores.
Esta modificación no resulta alentadora, tal como lo dio a conocer el profesor Luis Arturo Macías García, quien es investigador del Centro Universitario de la Ciénega y que tras un minucioso estudio revela que este municipio atraviesa por uno de sus peores momentos económicos en la historia reciente.
Señala que aunque los salarios se comprimen, los precios continúan creciendo y en Ocotlán la capacidad de compra de los consumidores se ha reducido, lo que a su vez ha repercutido en una severa afectación para los comerciantes que adquieren caro y a la vez tienen que mantener sus precios a bajos niveles a efecto de conservar un cierto número de ventas, de lo contrario tendrían que cerrar.
Pero al disminuir la producción del sector mueblero y bajar considerablemente las ventas, no se tiene registrado entre los habitantes de Ocotlán el retorno al campo o la emigración a Estados Unidos, esta última ha sido de menos de 2% en lo que va de la presente década, lo que equivale a que el subempleo es la única alternativa de los habitantes del municipio.
De acuerdo a los datos que arroja el último censo del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en Ocotlán menos de un 10% se dedican a la actividad agropecuaria y no más de un 15% de sus habitantes han emigrado en los últimos veinte años a la Unión Americana.
Reflejo. Ante tal escenario un mayor número de la población depende de otras actividades diversas, entre las que destacan la industria mueblera y el comercio, es por esto que la pérdida de fuentes de trabajo en México no se ve reflejada aquí debido a que los ocotlenses, como solución, se adhieren a la economía informal.
Por si las cosas no resultaran ya difíciles para los ocotlenses, la baja en la llegada de remesas que en algunos casos como Blanca Estela López Rodríguez de la comunidad de Labor Vieja, la tienen sin dinero desde el mes de julio, complica aún más la economía.
«Me mandaba mi esposo 600 dólares cada mes, me servían de mucho, sólo somos yo y dos niños, pero ya no me ha mandado nada, se quedó sin trabajo, no tiene papeles y ya se quiere regresar», señala Blanca Estela, quien como miles de familias en esta población resienten severamente el negro panorama que se vive en el vecino país del norte.